Al acabar el Levante – Espanyol, último encuentro de la primera vuelta, Urko González de Zárate salió a valorar lo vivido sobre el césped del Ciutat. Fue un partido de ida y vuelta, con un golazo de Carlos Romero para abrir la lata en el minuto 53 y un error en defensa que costó el empate apenas dos minutos después.
Con ese 1-1 en el marcador, el centrocampista blanquiazul reconoció lo evidente: “Al final, evidentemente, queríamos los tres puntos, pero no ha podido ser”. A pesar de ello, no se fue con malas sensaciones del todo: “Un punto también es bueno, y ya pensando en la siguiente jornada”.
“Hay que hacer bueno este empate el viernes con nuestra gente”
El empate dejó una sensación agridulce, pero dentro del vestuario tienen claro cómo hay que enfocarlo. Urko lo resumió de forma muy clara: “Lo que te digo, hacerlo bueno la semana que viene”, en referencia al partido del viernes ante el Girona en el RCDE Stadium.
No quiso dramatizar: “Evidentemente, cada partido solíamos ganar, pero no hemos podido ganar. Hemos puntuado”. Y aunque no fue el resultado deseado, la mentalidad sigue siendo firme: “Seguir día a día, partido a partido, como lo estamos haciendo hasta ahora”.
“Estamos muy agradecidos a la afición, nos dan ese empuje”
Como ya viene siendo habitual, la afición del Espanyol volvió a responder con una presencia notable en la grada visitante. Urko quiso tener unas palabras hacia ellos: “La verdad que estamos muy agradecidos. Al final nos dan ese empuje”, dijo visiblemente satisfecho por el apoyo recibido en tierras valencianas.
Esa comunión entre equipo y grada ha sido clave durante toda la primera vuelta, y Urko lo tiene claro: “Estamos muy agradecidos a ellos”, repitió con énfasis.
“Ahora, a ganar al Girona”
El partido del viernes no solo será el primero de la segunda vuelta, también una oportunidad clara para volver a sumar de tres ante un rival directo. Urko no se anduvo con rodeos: “Por supuesto, al final hay que ir a ganar e intentaremos hacerlo”.
Con 34 puntos ya en el casillero, el Espanyol se ha ganado el derecho a pensar en grande, pero sin perder ese enfoque tan básico que le ha llevado hasta aquí: competir cada partido como si fuera una final.