El Comité de Competición ha impuesto una multa de 300 euros al Espanyol por el lanzamiento de botellas ocurrido en el tramo final del derbi ante el FC Barcelona, correspondiente a la jornada 18 de LaLiga EA Sports. El episodio, que quedó recogido en el acta del árbitro Víctor García Verdura, ha sido calificado como una alteración del orden de carácter leve.
El acta fue clara, pero también suavizó el alcance
Según reflejó textualmente el colegiado catalán en su informe, “en el minuto 90 se lanzaron varias botellas semillenas y cerradas desde la grada situada en la esquina derecha saliendo del túnel de vestuarios”, en una zona donde se encontraban aficionados locales, identificados por camisetas y bufandas del Espanyol. Lo relevante es que el propio García Verdura dejó claro que “dichas botellas no llegaron a impactar en ningún jugador ni causar ningún daño” y que “se tuvo que anunciar por megafonía para que cesaran este tipo de comportamientos, sin volver a repetirse”.
Competición lo tipifica como incidente leve
La sanción se ha tramitado bajo el artículo 117 del Código Disciplinario, que regula alteraciones del orden de carácter leve. La multa según argumenta Ramón Fuentes en Mundo Deportivo se ha fijado en su grado medio, unos 300 euros, en línea con otras resoluciones similares de esta misma temporada.
La decisión del Comité no agrava la situación del RCDE Stadium, que ya está apercibido de cierre parcial por hechos anteriores, y no considera el episodio como reincidencia ni causa suficiente para activarlo.
Una resolución que evita males mayores
Para el Espanyol, la resolución supone un cierto alivio. La posibilidad de que se relacionara el incidente con el apercibimiento anterior -lo que podría haber derivado en sanciones más duras como el cierre de sectores del estadio o incluso del estadio completo- ha quedado descartada por parte del órgano disciplinario, que ha interpretado los hechos de forma independiente.
