El RCD Espanyol tiene muy encarrilada la salida de Javi Hernández rumbo al CD Mirandés, una operación que se halla en fase de revisión de contratos. No hay anuncio oficial todavía, pero la hoja de ruta está clara y todas las partes trabajan para cerrar una cesión que encaja en el crecimiento del futbolista.
Un destino pensado para jugar y crecer
El Mirandés es un club que apuesta sin complejos por la gente joven, algo que en el Espanyol se valora especialmente. Allí, Javi Hernández tendría garantizados minutos en la Liga Hypermotion, en un contexto competitivo pero muy formativo. No es una cesión cualquiera: es una elección pensada para que el mediapunta tenga continuidad real y no se quede en un segundo plano.
Coincidencia con Rafa Bauzà y un entorno conocido
Además, el hecho de que en Anduva esté ya Rafa Bauza suma puntos a la operación. El Espanyol conoce bien el contexto del Mirandés y sabe que es un entorno exigente, pero muy adecuado para futbolistas jóvenes que necesitan competir cada semana. No hay opción de compra, se trata de una cesión simple, con el control total del futuro del jugador en manos del club perico.
Otras ofertas sobre la mesa… pero esta convence más
Javi Hernández tenía otras opciones, algunas también muy atractivas. Sobre la mesa estaban propuestas del SD Huesca, del Deportivo de La Coruña e incluso el interés de equipos de la Primera división portuguesa. Aun así, tras valorar todos los escenarios, se ha considerado que Miranda de Ebro es ahora mismo la mejor estación intermedia para seguir creciendo sin prisas, pero sin pausas.
Un contexto marcado por la lesión y por la confianza del club
Conviene no olvidar el contexto reciente del futbolista. Javi Hernández regresó este verano al Espanyol tras su cesión en el Huesca con la idea de convencer en pretemporada, pero una fractura en el quinto metatarsiano del pie derecho frenó en seco ese impulso. Una lesión dura, que le obligó a pasar por quirófano y a afrontar unos dos meses de baja, justo cuando había marcado en rojo ese inicio de curso.
Aun así, en el club siguen confiando en él. Tiene contrato hasta 2028 y es visto como un jugador de presente y de futuro. Esta posible cesión al Mirandés no es un paso atrás, sino una forma de volver a coger ritmo, confianza y escaparate para que, más pronto que tarde, pueda llamar de verdad a la puerta del primer equipo.
Una decisión con lógica deportiva
Después de 26 partidos en Segunda la pasada temporada con el Huesca y un crecimiento evidente, la prioridad ahora es jugar.
Y en eso, el Mirandés ofrece pocas dudas. Si todo termina de cuadrar en los despachos, Javi Hernández encontrará en Anduva el escenario perfecto para seguir madurando mientras el Espanyol no le pierde de vista.


