El Espanyol y Ferran Gómez han sellado una renovación de las que se firman con el corazón. El centrocampista del filial seguirá de blanquiazul hasta 2028, en lo que supone una apuesta mutua: por parte del club, por alguien que lleva toda la vida defendiendo el escudo; por parte del jugador, por el proyecto en el que se ha formado como futbolista y como persona. El acuerdo incluye también la posibilidad de ampliar dos temporadas más, por si a alguien le quedaba alguna duda de lo mucho que se creen a Ferran dentro del vestuario.
Llegó en 2017, siendo un niño, desde el Sant Andreu. Diez temporadas después, sigue bajando cada día a la Dani Jarque con la misma ilusión de entonces. El perico de L’Hospitalet -que lo es y mucho- lleva media vida siendo uno de los nuestros.
La recompensa a un camino largo y trabajado
Ferran se ha ido ganando cada minuto a base de constancia, buena lectura táctica y una cabeza que hace que siempre ssepa dónde poner el balón. El curso pasado ya dejó claro que podía ser importante para el filial, y esta temporada ha dado un pasito más. Su estreno con el primer equipo llegó el 30 de octubre en Lleida, en una eliminatoria de Copa que terminó con victoria y una sonrisa imborrable para él.
En ese partido sustituyó a Terrats en el 76’. Después volvió a entrar en la convocatoria para el duelo copero ante el Atlético Baleares y, aunque no tuvo minutos, también vivió desde dentro la previa del partido en San Mamés y del derbi contra el Barça.
El club apuesta por él… y la afición también
“Ferran es un ejemplo de cómo el talento acompañado de trabajo es una de las claves del éxito”. La frase es del comunicado oficial del club, y es más que acertada. En un fútbol donde muchas promesas se pierden por el camino, Ferran ha elegido quedarse, pelear y esperar su momento.
Esta renovación no solo refuerza la plantilla del filial: lanza también un mensaje potente sobre cómo el club quiere cuidar a los suyos. En un año donde la cantera ha vuelto a tener protagonismo real, nombres como el suyo, representan una generación que puede decir mucho en el Espanyol del futuro.
