El Espanyol volvió a aparecer, de una forma inesperada pero muy reconocible, en una historia que mezcla deporte, valores y sentimiento. En Korea del Sur, Yoon Sung-bin, ídolo absoluto del skeleton y campeón olímpico en Pyeongchang 2018, además de ser uno de los Youtubers más conocidos del país, coincidió con Ander Mirambell, pionero de esta disciplina en España y que es uno de los grandes embajadores del espanyolismo allá donde hace acto de presencia. Un encuentro especial, natural, casi casual, pero que terminó girando alrededor del club blanquiazul.
El regreso de Yoon Sung-bin a Pyeongchang, con otra mirada
Con los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026 cada vez más cerca, Yoon Sung-bin decidió volver a Pyeongchang, el lugar donde tocó el cielo hace ya unos años. El campeón coreano explicó cómo ese regreso le permitió redescubrir el entorno desde otro punto de vista: más calma, sensaciones distintas y hasta detalles cotidianos que entonces pasaron desapercibidos, como el descanso o el alojamiento. Un viaje íntimo, aunque compartido con miles de seguidores, que terminó cruzándose con una historia muy perica.
Ander Mirambell, un perico que ha llevado el escudo por el mundo
Allí apareció Ander Mirambell, olímpico en la misma modalidad, entrenador ahora de nuevos valores y figura clave para entender el skeleton en España. Pero Mirambell no es solo un deportista; es uno de esos pericos que ha paseado el escudo del Espanyol por medio planeta, desde pistas heladas hasta foros internacionales. En Corea, el encuentro con Yoon Sung-bin fue natural, entre deportistas que se entienden sin hablar demasiado, pero pronto derivó en conversación futbolera.
Una invitación muy especial: del hielo al RCDE Stadium
Mirambell no dudó en lanzar una propuesta con sello propio. Invitó a Yoon Sung-bin a visitar Barcelona y vivir un partido de fútbol, pero no en el sitio donde van todos los turistas. Nada de Camp Nou. La invitación fue clara y directa: conocer el Espanyol donde se vive de verdad, en el RCDE Stadium. Una idea que, si acaba materializándose, podría convertirse en una ventana enorme para dar a conocer el sentimiento blanquiazul en Asia. Ojalá ese viaje acabe produciéndose. Porque sería otra prueba más de que el Espanyol, incluso lejos de casa, siempre encuentra la forma de estar presente.