La Grada
  • Espanyol
  • US
La Grada
No hay resultados
Ver todos los resultados

OPINIÓN | Para Alex Segura, no es lo de siempre: por qué la derrota ante el Betis deja buen poso

Una caída con lectura positiva: el Betis impone su pegada, pero el Espanyol muestra identidad, unión y un plan que empieza a cuajar.

por La Grada
7 de octubre de 2025

La Tertulia | El análisis del Espanyol da paso al verdadero debate: ¿qué quiere hacer Pace, y que significaría el supuesto interés en Artem Dovbyk?

Hoy en ‘La Grada Ràdio’ | La lesión de Puado y el artículo 107 abren la puerta para que el Espanyol fiche, y el portazo a las peticiones de refuerzos del Femenino

Pol Lozano, sobre el Espanyol – Girona: “Nos lo vamos a dejar todo para ganar; es un partido especial”

Perder ante el Betis con un penalti fallado en el 103’ escuece, pero esta vez la foto es otra: el Espanyol compitió, mandó por momentos y, sobre todo, salió del campo con la sensación de estar construyendo algo que nos representa. Venimos de años de bandazos y temporadas eternas, y aun así el domingo no vimos a un equipo que baje la cabeza, sino a uno que se reconoce, que se ayuda y que obliga al rival a respetarlo. Falta finura arriba y un poco de pausa cuando aprietan, sí, pero hay plan, hay unión y hay señales de identidad que hacía tiempo no veíamos en Cornellà-El Prat. Ese es el punto de partida del artículo de Alex Segura: leer una derrota que no deja vacío, que matiza la historia y que explica por qué este Espanyol, aunque duela el 1-2, empieza a tener sentido.

Retroceso con rumbo

Hay derrotas que repiten la historia y otras que la matizan. La de ayer contra el Betis parece de las segundas. Perdimos, sí, pero el sabor no fue el de siempre a pesar de la desgracia del último minuto. Porque por primera vez en mucho tiempo, esta temporada el Espanyol parece un equipo que intenta construir algo.

Si repasamos la última década, hemos pasado por casi todo. Proyectos efímeros, fichajes sin sentido, entrenadores que duraban tres meses y temporadas que se hacían eternas. Hemos sido un club que sobrevivía (o no) más que competía, que jugaba sin una idea clara de quién era ni adónde quería ir. Cada derrota dolía no solo por el marcador, sino porque confirmaba la sensación de vacío.

Ayer no fue así. El equipo compitió. Fue agresivo, solidario, con fases de dominio y momentos en los que se vio que hay trabajo detrás. Todavía falta mucho, más precisión arriba, más calma cuando el rival aprieta, pero se confirma ya el cambio. Ya no somos ese grupo que baja la cabeza al primer golpe.
El Betis sigue siendo un rival fuerte, de los que te obligan a medir tu nivel real. En mi opinión uno de los equipos que mejor juega de la liga bajo el mando de Pellegrini. Hace unos años nos habría pasado por encima sin despeinarse. Ayer nos ganó, pero nos respetó. Y ese respeto dice más de lo que parece.
Lo que más destaco es que, incluso en la derrota, el equipo no se rompió. Hubo frustración, sí, pero también unión. Esa sensación de estar todos remando en la misma dirección se había perdido hace mucho. Ayer volvió a asomar.

Llevamos una década buscando una identidad. A veces quisimos parecernos a otros, otras simplemente sobrevivir. Ahora, sin hacer ruido, el Espanyol empieza a reencontrarse consigo mismo. Todavía lejos de lo que fue, pero también lejos de lo que llegó a ser.

Y quizá por eso, aunque la derrota duela, no deja ese vacío de antes. Porque cuando ves a un equipo que compite, que cree y que no se rinde, sabes que hay algo que vuelve a tener sentido.

Alex Segura

  • Aviso Legal
  • Politíca de Cookies

© 2025 La Grada

No hay resultados
Ver todos los resultados
  • Espanyol
  • US

© 2025 La Grada