Que un Espanyol – Barça nunca es un partido cualquiera lo sabe cualquier aficionado que haya vivido aunque sea un par de temporadas en Barcelona. Pero cuando encima el derbi aparece en el calendario con los dos equipos en plena forma, con dinámicas positivas y sensaciones casi opuestas a las del último cara a cara, la cosa cambia. Y mucho. El Barça llega líder, con una racha de ocho victorias consecutivas y esa sensación de haber recuperado el control tras unos inicios algo dubitativos. Desde que perdieron el Clásico en el Bernabéu el pasado 10 de octubre, cuentan sus partidos por victorias. Y al Espanyol tampoco le va mal, ni mucho menos. Los de Manolo González, con cinco triunfos seguidos, se han ganado el derecho a soñar despiertos, a plantarse este sábado en el RCDE Stadium con la cabeza bien alta y sin complejos. Por fútbol, por números y por orgullo. De hecho, el Espanyol no encadenaba cinco victorias seguidas desde 1999, con Miguel Ángel Brindisi al mando. Una sexta supondría igualar un hito histórico.
Una herida reciente que todavía escuece
El derbi del curso pasado no queda tan lejos, pero sí parece que han pasado siglos desde entonces. Aquel partido, disputado en la recta final de la 2024-25, fue una pesadilla para los pericos. Llegaban con el agua al cuello, jugándose la permanencia, mientras que el Barça aterrizaba en Cornellà con medio título en el bolsillo. Y aunque no fue una goleada, el 0-2 con goles de Lamine Yamal en el minuto 53 y Fermín López en el 95 dejó una sensación de impotencia absoluta. El Espanyol luchó, pero no pudo. El recuerdo de aquella noche todavía pesa en el imaginario blanquiazul, y este sábado se presenta como una oportunidad perfecta para devolver el golpe.

La peor racha de la historia en un derbi regional
Hay datos que cuesta escribir, y este es uno de ellos. El Espanyol lleva 28 partidos consecutivos sin ganar al Barça en Liga. Sí, veintiocho. Son siete empates y veintiuna derrotas. Esta es, directamente, la peor racha sin victoria de cualquier equipo en un derbi regional en toda la historia del campeonato. Solo dos equipos han encadenado más sin ganar a un mismo rival: la Real Sociedad ante el Real Madrid (34) y el Hércules, también ante los blancos (29). Una maldición que ha pasado de generación en generación, como un mal chiste que ya no hace gracia. Pero incluso las rachas más negras se rompen algún día, y en el entorno blanquiazul hay quien cree que este puede ser el momento. Porque el equipo está bien, porque hay confianza, y porque la afición, esta vez, empujará como nunca.
Un campo históricamente favorable para el eterno rival
Si la racha general ya es dolorosa, la cosa no mejora mucho al centrarse solo en los partidos disputados en feudo perico. El Barça acumula 16 visitas consecutivas al campo del Espanyol sin conocer la derrota. Nueve victorias y siete empates. Solo hay un estadio donde los azulgranas han conseguido una racha mejor: el de La Cerámica, ante el Villarreal, con 17 partidos invictos entre 2008 y 2025. La sensación es que el RCDE Stadium ha sido demasiado cómodo para el Barça durante demasiado tiempo. Demasiado respeto, demasiado castigo y pocas alegrías. Toca cambiar esa historia.
El balance global, un dominio escandaloso del Barça
En el total de enfrentamientos ligueros entre ambos equipos, los números vuelven a golpear con fuerza. En los 178 derbis disputados en Primera División, el Barcelona ha ganado 104. El Espanyol, solo 34. El resto, 40 empates. Para ponerlo en contexto: solo el Real Madrid ha ganado más veces al Espanyol en la historia del campeonato, con 109 victorias. El desequilibrio es evidente, y explica en parte la intensidad emocional que genera cada vez que los blanquiazules logran rascar un punto, o soñar con algo más. Porque saben lo que cuesta.
En casa, algunas alegrías… pero muy lejanas
En los partidos disputados como local ante el Barça, el Espanyol ha sumado 25 victorias, 30 empates y 34 derrotas. En total, 89 derbis en territorio perico, con 110 goles a favor y 126 en contra. Es decir, 1,24 goles por partido marcados y 1,42 encajados. Números que reflejan la dificultad de estos duelos, pero también la capacidad del equipo para, al menos, competir. En más de la mitad de estos partidos (54%) el Espanyol consiguió marcar, pero también ha recibido al menos un gol en el 73%. El mejor momento histórico llegó entre 1933 y 1935, con cuatro victorias consecutivas en casa. Y la peor racha, entre 2003 y 2006, también con cuatro derrotas seguidas. Hubo incluso un tramo sin perder ante el Barça como local durante siete partidos, entre 1983 y 1989. Aquello sí que era resistir.
El recuerdo imborrable de 2007, la última gran noche
Para encontrar la última victoria del Espanyol como local ante el FC Barcelona hay que hacer un viaje largo. Muy largo. Fue el 13 de enero de 2007, en Montjuïc. Aquel día, el Espanyol dirigido por Ernesto Valverde venció por 3-1 a un Barça que contaba con Valdés, Belletti, Márquez, Puyol, Van Bronckhorst, Edmílson, Xavi, Ronaldinho, Iniesta, Giuly y Gudjohnsen. Casi nada. El partido fue precioso. Luis García abrió el marcador, Saviola empató, Tamudo marcó el segundo y Rufete sentenció. Fue una victoria épica, en un estadio que rugió como pocas veces. Desde entonces, más de dieciocho años sin volver a vivir algo parecido ante el eterno rival. Demasiado tiempo.

Once contra once, un derbi que se ganó con corazón
Aquel equipo de Valverde lo formaban Kameni en portería, Torrejón, Javi Chica, Dani Jarque, Juan Velasco, Moisés Hurtado, Iván de la Peña, Rufete, Albert Riera, Luis García y Tamudo. Desde el banquillo salieron Sergio Sánchez, Jônatas y Pandiani. Fue un día grande, de los que se graban en la memoria colectiva de una afición que no siempre ha podido celebrar grandes cosas, pero que nunca ha dejado de sentirse orgullosa. Ese 3‑1 sigue siendo un faro en la niebla, una muestra de que se puede, de que no es imposible. Este sábado, con un estadio a reventar y un equipo que llega lanzado, nadie le puede quitar al Espanyol el derecho a soñar con repetir la historia.
Un derbi tan igualado como en 2010… que no acabó bien
Hace quince años, el Espanyol y el Barça también llegaron a un derbi en Cornellà con posiciones muy similares a las actuales: llegada la jornada 16 los blanquiazules eran cuartos y los culés, líderes. Aquel 18 de diciembre de 2010, el equipo de Guardiola, con 40 puntos, acabó arrollando por 1-5 al Espanyol de Pochettino, que sumaba 28. Fue un partido muy esperado por el regreso de Iniesta tras su homenaje a Dani Jarque en el Mundial, y enfrentó a un Espanyol intratable en casa contra un Barça temible fuera. Ahora, en 2026, se repite el contexto: el Barça, primero con 46 puntos, visita al quinto, un Espanyol lanzado con 33. Solo dos derbis del siglo XXI habían llegado tan igualados al RCDE Stadium o Montjuïc. La diferencia es que esta vez, la historia aún está por escribir.
Cuando el derbi abre el año, el Barça pincha más de lo que parece
Que el Barcelona suele empezar bien el año después del parón navideño es verdad… pero cuando el primer partido es contra el Espanyol, la historia cambia bastante. Este sábado se repetirá un patrón que ya hemos visto otras veces: será la quinta ocasión en que el derbi marca el estreno culé en un nuevo año, y lo cierto es que a los azulgrana no se les ha dado especialmente bien. En 2012 no pasaron del 1-1 con un gol final de Álvaro Vázquez. En 2013 golearon 4-0, pero en 2016 el marcador fue 0-0 y en 2020 el RCDE vivió un emocionante empate a dos con gol de Wu Lei. En tres de esos cuatro derbis inaugurales, el Espanyol sumó al menos un punto.
Además, hay otro dato que alimenta la esperanza perica: el Barça no ha perdido ninguno de sus últimos 10 estrenos de año en Liga (6V 4E), pero el Espanyol fue precisamente el último en frenarle en un arranque natural. Se repite ahora un pulso entre el equipo con más posesión de la Liga (Barça, 68.7%) y el que menos tiene (Espanyol, 40.9%), pero eso no impide que nombres como Pere Milla, con seis goles en 15 partidos, ilusionen a una afición que quiere soñar con un milagro. Enfrente estará un Ferran Torres en estado de gracia (11 goles en 17 partidos), pero si hay un día para romper estadísticas, es este.
Goleadores del Espanyol y Barça en LaLiga 2025/26: Milla y Ferran, los máximos artilleros
En lo que llevamos de LaLiga 2025-26, el reparto goleador del Espanyol habla de un equipo coral, sin un killer absoluto pero con varios futbolistas enchufados. Pere Milla lidera con 6 goles, seguido por Roberto Fernández (4) y un doble empate entre Carlos Romero y Kike García (3 cada uno). Más atrás aparecen Puado y Cabrera con 2 dianas, y con 1 gol figuran Miguel Ángel Rubio y Pol Lozano. En el Barça, en cambio, sí hay artillería de sobra: Ferran Torres suma 11 goles, Lewandowski 8, y tanto Lamine Yamal como Raphinha han marcado 7 cada uno. También han visto puerta en varias ocasiones Dani Olmo y Fermín López (4), mientras que Pedri, Araújo y Rashford acumulan 2 tantos, y hay aportes puntuales de Éric García, Koundé y Bardghji. Además, los culés suman un tanto en propia puerta a favor.
Jugadores del derbi que ya marcaron en anteriores Espanyol – Barça: Puado, Lewandowski, Raphinha y más
Si hablamos de antecedentes directos frente al rival de este sábado, también hay dinamita por ambos lados. En el bando perico, Kike García ya marcó al Barça en 2020 con el Eibar, mientras que Pere Milla lo hizo en 2021 vistiendo la camiseta del Elche. Y Javi Puado, que tiene esa chispa especial en los derbis, ya ha batido dos veces a los culés con el Espanyol, la última vez hace poco más de un año. En el lado blaugrana, Pedri, Baldé, Koundé y Lewandowski marcaron en el doloroso derbi del 14 de mayo de 2023, este último por partida doble. Luego vendrían más: Dani Olmo y Raphinha se lucieron con goles en la primera vuelta del pasado campeonato, y Fermín y Lamine Yamal también saben lo que es castigar al Espanyol en una noche grande, en el último derbi disputado entre ambos conjuntos.





