La Grada Ràdio tiene el privilegio de contar con una voz especial en La Opinión del Día. Tom Rusbridge, un joven británico aficionado del Espanyol, se unió al programa para compartir su historia de cómo el club blanquiazul se ha convertido en una parte esencial de su vida, a pesar de no haber nacido ni ser criado en España. Todo comenzó en 2001, cuando el padre de Tom visitó Barcelona.
Mi padre vino a Barcelona por primera vez. Desafortunadamente, hizo el tour del Camp Nou; dijo que fue horrible y que eran groseros. Fue al Estadio Olímpico, donde estaba el Espanyol en ese momento, y dijo que no pudieron ser más acogedores y amables. Compró la camiseta del Centenario que llevé al partido de ayer y ha seguido al Espanyol desde entonces”
El pasado sábado, Tom tuvo la oportunidad de vivir una experiencia única en Cornellà-El Prat, donde vio en directo el empate del Espanyol ante el Atlético de Madrid. La emoción de ver en directo al equipo, en un estadio con un ambiente como el del RCDE Stadium, le dejó huella.
“Para mi 21 cumpleaños decidimos venir al partido contra el Atlético y ha sido una gran experiencia. Creo que jugamos bien, que hicimos buen fútbol por momentos, cuando Manolo González hizo esos cambios. Pensé que íbamos a ganar el partido, pero estoy contento con el punto”
Pero lo que realmente destaca de la experiencia de Tom no es solo el partido, sino la calidez con la que se ha sentido acogido por los pericos. Visiblemente emocionado por lo vivido en Barcelona, Tom explica cómo encontraron momentos inolvidables.
“Quiero agradecer a la familia del Espanyol por cómo nos han acogido; el club tiene un verdadero ambiente familiar. Ser del Brighton es algo familiar para nosotros. Lo hemos pasado en grande y no puedo esperar para volver. Qué gran club. Conocimos a un aficionado donde compramos la camiseta y nos hizo un descuento. Estaba contento de conocernos. En general ha sido un gran viaje y no puedo agradeceros lo suficiente por la bienvenida. Definitivamente, volveremos”
Así dejaba claro que su vínculo con el Espanyol ha ido más allá de los 90 minutos de fútbol.
Es evidente que la experiencia de Tom es un claro ejemplo de lo que significa ser parte de la familia perica. El Espanyol no solo se trata de fútbol; es un club que cuida a su gente, tanto a los que están cerca como a los que llegan desde otros rincones del mundo. Como bien dijo Tom:
“Definitivamente tenemos un nuevo perico de por vida”.
Y a juzgar por su entusiasmo y el cariño que ha recibido en su visita, no cabe duda de que su historia con el Espanyol acaba de comenzar.