Si uno mira la tabla de goleadores del Espanyol, se topa con una sorpresa mayúscula: entre los cinco máximos artilleros hay dos defensas. Carlos Romero, con 4 tantos, y Leandro Cabrera, con 3, han convertido la retaguardia perica en una amenaza constante en el área rival. Suman entre los dos 7 goles en una sola vuelta de campeonato. Nadie en Primera división puede igualar ese dato desde la línea defensiva.
Es más que una anécdota. Es reflejo de un equipo que aprieta en las dos áreas, que carga el balón parado con intención, y que tiene en los laterales y centrales no solo vigías, sino también finalizadores.
El lateral más goleador de Primera se llama Carlos Romero
Carlos Romero ha explotado definitivamente. A sus 24 años, el lateral cedido por el Villarreal ha marcado 4 goles y repartido 2 asistencias en 18 partidos. Es, sin discusión, el defensa más goleador de LaLiga. Y eso sin dejar de cumplir atrás, donde sus datos de recuperaciones y duelos ganados lo sitúan en la élite.
Su evolución ha sido brutal. Llegó como extremo reconvertido, pasó por un reseteo mental y futbolístico el curso pasado, y ahora es un lateral de ida y vuelta, de esos que lo hacen todo bien. Ya dejó un golazo en San Mamés para cerrar 2025, frenó a Lamine Yamal en el derbi, y el fin de semana pasado en el Ciutat de València volvió a enchufarla, en su tierra, con un zurdazo tremendo.
Y lo mejor es que lo vive con los pies en el suelo: “Estoy encantado de estar aquí, y cuando llegue el verano ya veremos qué pasa”, decía tras su exhibición. Y eso que el Barça ya ha preguntado por él, y la Premier también lo sigue de cerca. ¿El problema? En junio termina su cesión.
Cabrera, a dos pasos de renovar un año más
Mientras uno se prepara (probablemente) para decir adiós, el otro está muy cerca de seguir. Leandro Cabrera, con tres goles en 18 partidos, ha firmado un arranque de temporada espectacular. Ha sido titular en todos los partidos menos en uno, el del Girona, y eso le sitúa a tan solo dos encuentros de cumplir con la cláusula que renovaría automáticamente su contrato por una temporada más.
Cabrera cumplió ante el Levante su partido 200 en Primera. Es un veterano de mil batallas que ha vivido de todo en el Espanyol: desde el descenso hasta este gran momento. Ha marcado ya 12 goles en Primera División, 9 de ellos como perico. La pasada campaña sumó 4, y este año lleva 3… y lo que queda.
La conexión Romero-Cabrera, puro carácter
En realidad, uno y otro se retroalimentan. Hay complicidad. Hasta se pinchan. Lo contaba Romero tras marcar ante el Levante: “Lele dijo en el descanso ‘no defináis como ha hecho Carlos’. Eso me dio energía para meterla después”. Lo suyo no es solo talento, es personalidad.
Y Manolo González, que ha sacado oro de ambos, les tiene como referentes claros. Romero representa la explosión inesperada; Cabrera, la constancia y el oficio. Uno será difícil, por no decir imposible de retener; el otro, está dispuesto a seguir ayudando.
¿Qué hará el club?
La dirección deportiva ya sabe que la continuidad de Romero no depende solo del deseo mutuo. El Villarreal lo renovó hasta 2029 y le puso una cláusula de 45 millones. Aunque a pesar de todo en el Espanyol no dan el caso por perdido: si hay una vía, por mínima que sea, la explorarán.
En cambio, con Cabrera está todo claro: si juega dos partidos más, seguirá un año más. Y es difícil pensar que no los jugará, salvo lesión. Su momento, su rol y su rendimiento apuntan a una renovación que parece lógica.



