Mientras el espanyolismo celebra con orgullo los 125 años de historia del RCD Espanyol, al otro lado de la ciudad no hay precisamente motivos para brindar. El FC Barcelona ha sido formalmente imputado por corrupción en el conocido Caso Negreira, el escándalo que lleva meses salpicando al club azulgrana por sus pagos al ex vicepresidente del Comité Técnico Arbitral (CTA), José María Enríquez Negreira.
La noticia la ha confirmado este martes la titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Barcelona, que acusa al club de un delito continuado de corrupción en los negocios, en la modalidad de fraude, por haber desembolsado -según la investigación- más de 7,2 millones de euros durante casi dos décadas.
Pagos bajo la lupa y una causa que se agrava
El auto judicial supone un paso más en un caso que no deja de complicarse. La investigación intenta esclarecer el motivo y la naturaleza de esos pagos a Negreira y su entorno, y si hubo intención de influir en las decisiones arbitrales. La jueza ha llamado a declarar a la vicepresidenta del club, Elena Fort, el próximo 27 de enero, en calidad de representante de la entidad.
Pero no será la única. También deberán comparecer Joan Gaspart, ex presidente del Barça entre 2000 y 2003, y Joan Laporta, actual mandatario, por su primera etapa en el cargo (2003-2010).
La Fiscalía quiere explicaciones sobre los contratos
Según el escrito, la Fiscalía busca que Laporta aclare los “pagos realizados a las sociedades instrumentales” de Enríquez Negreira, en referencia a Dasnil 95 SL y Nilsad SCP, dos empresas que habrían servido de vehículo para facturar los servicios de “asesoramiento arbitral”.
La jueza ha exigido al club que, en un plazo de 20 días, entregue los contratos originales firmados con ambas sociedades, que según el Barça cubrían informes técnicos y seguimiento de árbitros entre 2001 y 2014. El problema es que, en 2021, el propio club admitió no tener constancia de contratos formales.
Técnicos y expresidentes en el foco
El juzgado también ha citado a Luis Enrique y Ernesto Valverde, ex entrenadores del primer equipo, para que expliquen si esos informes arbitrales llegaron a influir en sus planteamientos tácticos o en las alineaciones.
La jueza quiere saber si los “servicios” de los Negreira tenían algún valor deportivo real o si solo servían como tapadera para justificar los pagos.
Un caso que golpea la imagen del club
Con esta imputación, el Caso Negreira alcanza una nueva dimensión. No solo están investigados Negreira y su hijo, sino ahora también el FC Barcelona como persona jurídica, lo que agrava la situación legal y mediática de una entidad que siempre ha defendido su inocencia y la legalidad de sus actuaciones.
La instrucción sigue abierta y el juzgado apunta a que las declaraciones de los próximos meses serán clave para determinar si los pagos constituyen corrupción o simples servicios de asesoramiento.
