Este sábado, Eder Sarabia se sentará por primera vez en el banquillo visitante del RCDE Stadium, aunque su historia con el Espanyol ya ha escrito algunos capítulos previamente. El vasco es un técnico que dejando de lado sus cualidades profesionales, acreditadas en este tiempo de trabajo con el Elche con el que logró un ascenso merecido pese a que no se certificó matemáticamente hasta la última jornada al batir al Dépor y con el que está firmando un más que notable arranque en Primera, no deja indiferente a nadie, su presencia, su manera de moverse en la banda, de hablar con los jugadores, de gesticular… todo genera opinión.
De ayudante de Setién a protagonista en los derbis
Muchos en el espanyolismo lo recuerdan de su etapa como segundo de Quique Setién en el FC Barcelona. Sus reprimendas a los cracks azulgrana, sus gesticulaciones en la banda y su manera pasional de vivir cada jugada lo pusieron en el centro del huracán. Hijo del mítico delantero del Athletic Manu Sarabia, vive cada partido, y también cada entrenamiento, como si no hubiera mañana, y las cámaras televisivas, ávidas de polémica, se afanaban partido tras partido en captar toda suerte de aspavientos, comentarios sin filtro y reprimendas. Setién comenzó su carrera en el Juvenil A del Danok Bat de Bizkaia, y tras su paso por las categorías inferiores del Villarreal ligó su carrera a Quique Setién, íntimo amigo de su padre desde que ambos coincidieron en el CD Logroñés que se lo llevó de segundo a la UD Las Palmas, el Betis y finalmente el Barça. Allí, pese a ganarse grandes enemistades en el vestuario, llamó la atención de un Gerard Piqué que recurrió a él para ocupar el cargo de primer entrenador del Andorra.
El debut como técnico jefe, con Piqué en la grada
El debut del técnico vasco llegó precisamente en la Dani Jarque, contra el Espanyol B. Ganaron 0-2, en un partido con todo el morbo del mundo: Piqué en la grada, abrazos con Sarabia tras el pitido final, y un Andorra serio, trabajado y reconocible.
Sarabia dijo después que se había sentido «muy cómodo» y que su equipo se había parecido mucho a lo que quería. Fue el primer paso de una trayectoria que ha ido creciendo sin prisa pero sin pausa.
Un partido en Andorra que lo cambió todo
En diciembre de 2023, en Segunda, el Espanyol de Ramis visitó al Andorra de Sarabia, que había ascendido de categoría el año 2022. Su primera temporada en el club en 2021 ya había conseguido el ascenso a la recién creada Primera RFEF. El partido acabó con un doloroso 1-1, pero lo que más dio que hablar fueron las palabras del técnico andorrano tras el encuentro. Sarabia se quejó de «burradas» que había escuchado desde la grada perica y pidió la intervención de Antiviolencia ante tales «borregadas que no caben en el mundo del futbol». La verdad es que se quedó a gusto defendiendo a su presidente.
«Cuando un club es grande hay que demostrarlo en todos los sentidos», soltó en sala de prensa, en referencia a los cánticos contra su avalador, Piqué. La reacción no se hizo esperar: muchos pericos no entendieron sus declaraciones y las vieron como un ataque injustificado a toda una afición.
𝗚𝗿𝗮̀𝗰𝗶𝗲𝘀 𝗽𝗲𝗹 𝘃𝗼𝘀𝘁𝗿𝗲 𝘀𝘂𝗽𝗼𝗿𝘁 🤝🤍💙#AndorraEspanyol pic.twitter.com/PA1JJxN2hc
— RCD Espanyol de Barcelona (@RCDEspanyol) December 16, 2023
Desde entonces, su relación con el entorno blanquiazul quedó tocada. No hubo recibimiento caliente en el partido de la segunda vuelta, ya que tras un período complicado de resultados, Sarabia fue destituido en marzo de 2024, dejando al equipo en la última posición de la tabla. Su recambio, Ferran Costa, que no pudo evitar el descenso del equipo a la Primera Federación.
Eder Sarabia, ahora en su mejor versión
Mientras, Sarabia en verano de 2024 por el Elche, inicialmente con un contrato para una única temporada. Tras un inicio dubitativo, el entrenador bilbaíno ascendió al club ilicitano a Primera división como segundo clasificado, con 77 puntos. El ascenso se certificó en la última jornada tras vencer al Deportivo de La Coruña en Riazor por un contundente 0-4. El pasado junio se anunció su renovación con el club franjiverde por dos años; en este arranque de curso, protagonizó el mejor arranque liguero en la historia del Elche, manteniendo al equipo invicto durante las siete primeras jornadas.
Más allá de las polémicas, Eder Sarabia está demostrando que es un técnico con cosas que decir -fue declarado el mejor en los banquillos de Primera en el pasado mes de septiembre-. En el Elche ha encontrado su espacio. Su equipo juega bien, compite y tiene una idea reconocible. Ha convertido a los ilicitanos en uno de los bloques más solventes del inicio liguero, con mérito y trabajo.
Este sábado pisará el RCDE Stadium, y lo hará ya como un entrenador asentado, que ha madurado desde aquel debut en la Dani Jarque. Pero para muchos pericos, sigue siendo ese técnico que agitaba los partidos con su presencia.



